- La experiencia del pasajero, la descarbonización y la integración de infraestructuras resilientes, flexibles y conectadas, serán las nuevas tendencias del sector de la aviación.
- Asimismo, la implementación de la IA será la clave para la predicción de patrones, mejora de la seguridad y el uso eficiente de la energía en función de la demanda.
Bajo un contexto de transformación sin precedentes del sector aéreo, en el que se ha batido un nuevo récord en el número de vuelos gestionados (7,6% más que en 2023, según ENAIRE), AECOM, empresa líder en consultoría de infraestructura, arquitectura y diseño, medio ambiente y sostenibilidad, anuncia su participación en la Passenger Terminal EXPO 2025 y comparte los cinco desafíos que redefinirán el diseño de las infraestructuras aeroportuarias en los próximos años.
Experiencia del pasajero
La preocupación por reducir el estrés de los viajeros y convertir en una experiencia confortable su paso por el terminal es uno de los principales retos a los que se está enfrentando el sector de la planificación y el diseño de aeropuertos. La incorporación de tecnologías avanzadas, como el reconocimiento biométrico y servicios automatizados, así como la implementación de espacios de descanso y wellbeing, zonas comerciales y recreativas, la iluminación natural, la vegetación interior y el empleo de materiales fonoabsorbentes -que reduzcan el impacto de ruidos- son algunas de las soluciones que mejorarán la experiencia del usuario.
No obstante, los procesos biométricos plantean la preocupación de la privacidad. Concretamente, al 56% de pasajeros les preocupa que sus datos puedan ser vulnerados, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Por esa razón, los aeropuertos, las aerolíneas y las autoridades deben garantizar que las tecnologías cumplan con las estrictas normativas de protección de datos y sean transparentes en su uso. Un ejemplo de éxito es el aeropuerto de Los Ángeles (EE.UU), donde la implementación de sistemas de reconocimiento facial ha reducido los tiempos de embarque en un 75%.
Sostenibilidad y descarbonización
La IATA también señala que la aviación es responsable del 2% de la emisión de CO2 en todo el mundo, lo que hace urgente reducir tanto el impacto de las aerolíneas como el de los terminales aeroportuarios (construcción y operación). En este contexto, la descarbonización desde la fase de diseño se presenta como una solución clave para el desarrollo de infraestructuras sostenibles. Para lograrlo, es fundamental apostar por fuentes de energía renovable, promover el uso de vehículos eléctricos, diseñar para el lugar, emplear materiales sostenibles y reciclados —preferiblemente de proximidad— y adoptar estrategias eficientes de sistemas MEP, gestión de residuos y reciclaje.
Resiliencia, flexibilidad y conectividad
Los nuevos terminales deben estar diseñados para adaptarse a cambios en la demanda y a situaciones imprevistas. Esto requiere, por un lado, infraestructuras flexibles, que puedan variar de uso -especialmente en casos con tráfico doméstico e internacional o en aeropuertos regionales con un uso estacional-, y por otro lado, modulares para una fácil extensión y para el cierre temporal de ciertos espacios que no se necesitan durante un gran período de tiempo, favoreciendo el ahorro energético en iluminación, ventilación y climatización.
Para la optimización de las infraestructuras, también se hace indispensable la conectividad con el entorno. El acceso rápido y eficiente de los pasajeros desde el aeropuerto hasta el centro urbano -y viceversa- condiciona de forma esencial la experiencia del pasajero, ya que, además de reducir tiempos de desplazamiento, aminora las emisiones de carbono, contribuyendo a un transporte más sostenible. En este sentido, la conectividad con los sistemas de transporte público es un acierto, ya que permite a los viajeros realizar transbordos rápidos, eficientes y reducir el tiempo de viaje total.
Digitalización
Hoy es fundamental integrar sistemas de digitalización en el diseño y planificación de los nuevos aeropuertos. Precisamente, para hacer más eficiente la operativa de los aeropuertos, es necesario mejorar la seguridad e incrementar la eficiencia energética. A través de herramientas como los gemelos digitales, el uso de IOT (Internet of Things) y datos del comportamiento del edificio, así como la implementación de la Inteligencia Artificial en todas las operaciones de los aeropuertos, se podrán monitorizar las operaciones y predecir patrones, como los flujos de pasajeros y las necesidades de mantenimiento de los equipos, lo que hará posible flexibilizar los espacios y hacer un uso eficiente de la energía en función de la demanda.
Más allá de esto, utilizando los datos de comportamiento de los pasajeros se podrán diseñar experiencias completas y personalizadas, desde la compra de un billete de avión hasta la llegada al destino. Con el uso de esta información será posible diseñar los recorridos y las reservas de los distintos medios de transporte implicados hasta la llegada al destino, las reservas y recomendaciones para los sitios de comida y de compras dentro del terminal o incluso los itinerarios optimizados dentro del aeropuerto según el comportamiento concreto del usuario.
Movilidad aérea avanzada
Los vertipuertos y taxis aéreos (eVTOLs) se posicionan como una propuesta para reducir la congestión urbana sin aumentar las emisiones de CO2 a la atmósfera. Aunque aún no está permitido el uso de estas aeronaves, su llegada requerirá del establecimiento de redes de movilidad aérea urbana (UAM) para aprovechar todo su potencial.
Además, estas infraestructuras deben constar de múltiples plataformas de despegue o aterrizaje para operaciones verticales; terminales de pasajeros que incluyan todos los procesos, desde check-in hasta el embarque; estaciones de carga y reabastecimiento en caso de ser propulsados por hidrógeno; instalaciones de mantenimiento y reparación, centros de control para supervisar las operaciones en tierra y en vuelo, así como una adecuada integración con avanzados sistemas de gestión del tráfico aéreo para garantizar una coordinación segura y eficiente del espacio aéreo.
Bajo este contexto, los aspectos cruciales para el diseño de los vertipuertos serán la capacidad del terminal frente a la demanda de tráfico; el coste efectivo; la ausencia de emisiones de carbono; la flexibilidad de uso, la prefabricación y modulación, así como, la experiencia del pasajero y la adaptación de su diseño y construcción a las condiciones y características locales. Además, del diseño de vertipuertos independientes, en el sector de la movilidad aérea avanzada se deberá contemplar la posibilidad de implementar la operación de taxis aéreos dentro de los aeropuertos para mejorar la conectividad y lograr así reducir los tiempos de viaje.

