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  • El MWC 2026 arranca con Cataluña impulsando el primer satélite europeo de investigación en órbita baja, reforzando su apuesta por el 6G, la soberanía tecnológica y una IA centrada en las personas.
  • Sergio García, gerente de i3e, alerta de que la IA “tiene un coste energético que ya no se puede obviar” y reclama modelos alineados con un consumo viable para un desarrollo sostenible.

La edición 2026 del Mobile World Congress (MWC) arranca con Cataluña reivindicando su liderazgo en inteligencia artificial responsable, una estrategia institucional que el Govern presenta bajo el lema “IA: Responsabilidad compartida”. El objetivo es claro: consolidar a Cataluña como referente europeo en un modelo tecnológico ético, seguro y centrado en las personas.

Sergio García, gerente de la tecnológica i3e, valora positivamente que la presencia institucional y empresarial de este año “refleja un esfuerzo claro por situar la IA dentro de un marco de responsabilidad y soberanía tecnológica”. Este enfoque llega en un momento clave para el sector, que redefine qué significa controlar las infraestructuras digitales y los sistemas de IA que las operan. Debates como el de las redes autónomas y la gestión local de infraestructuras críticas toman protagonismo en esta edición del congreso.

Uno de los hitos más destacados es la presentación del primer satélite europeo dedicado a investigación en órbita baja, impulsado desde Cataluña. El proyecto refuerza la proyección del ecosistema tecnológico catalán dentro del futuro del 6G, tecnología cuyo desarrollo estará estrechamente vinculado a la conectividad avanzada que permitirán los entornos satelitales.

La sostenibilidad, la nueva narrativa energética del sector

Más allá del avance del 6G y de las propuestas en torno a la soberanía tecnológica, el MWC 2026 evidencia un cambio estructural: la sostenibilidad energética emerge como un elemento central del discurso de la industria. La presencia empresarial catalana e internacional coincide en un mensaje común: la IA tiene un coste energético creciente que ya no se puede ignorar.

Tal y como señala García, “la aceleración de los modelos de IA coincide con un aumento significativo de la demanda energética de centros de datos, redes y dispositivos”. Esta preocupación se refleja en las propuestas de compañías globales como Fujitsu, que presentan soluciones enfocadas en mejorar la eficiencia operativa de la IA y reducir su huella energética. Por su parte, empresas como Telefónica incorporan criterios de eficiencia y control del consumo energético en sus espacios y demostraciones, consolidando esta tendencia como parte del nuevo relato tecnológico.

Para García, el gran reto de la próxima década será “lograr un equilibrio real entre innovación y sostenibilidad”, y afirma que, si la industria quiere construir una IA verdaderamente responsable, deberá hacerlo “alineada con un modelo energético viable”. Según el experto, la lectura del MWC 2026 es clara, y es que el futuro de la IA, del 6G y de la soberanía digital dependerá de la capacidad del sector para integrar la eficiencia energética como pilar estratégico.

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