- La compañía de ciberseguridad i3e alerta del aumento de ataques informáticos que afectan tanto a empresas como a particulares. Según José María Fachado, director técnico, “las grandes empresas concentran en un día el volumen de ataques que una compañía media recibe en toda una semana”.
- Los datos recopilados por i3e revelan que la mayoría de los ciberataques provienen de Asia y se suelen canalizar a través de proveedores de servicios en la nube.
El teletrabajo se ha consolidado como una práctica habitual en España, pero también como uno de los principales catalizadores del aumento de ciberataques. Según un informe elaborado por la compañía tecnológica i3e, los entornos de trabajo remoto registraron en 2025 un incremento del 58% en los intentos de ataque respecto al año anterior, alcanzando una media de 2.000 incidentes por semana. Solo en el último trimestre, el crecimiento fue del 21% frente al periodo anterior, lo que confirma una tendencia preocupante.
La razón es clara: la dispersión de dispositivos, el uso de redes domésticas y la falta de protocolos de seguridad robustos han convertido los entornos remotos en una puerta abierta para los ciberdelincuentes, quienes han logrado detectar los blancos más débiles. “Una empresa pequeña puede recibir en una semana lo que una gran corporación sufre en un solo día”, advierte José María Fachado, director técnico de i3e. Aunque las pymes registran cifras inferiores, la compañía insiste en que “nadie está exento de riesgo”.
El modus operandi de los ciberdelincuentes
El informe también revela también que la mayoría de los ataques provienen de Asia, concretamente, de proveedores de servicios en la nube. Este patrón se repite porque, cuando un servidor deja de ser útil para el atacante, simplemente pasa al siguiente y replica la operación. Esta dinámica se ha visto potenciada por la proliferación de herramientas basadas en inteligencia artificial, que permiten automatizar ataques a gran escala, ejecutándolos de forma masiva y sin intervención humana. “Este tipo de amenazas se ejecutan a escala global y en cuestión de segundos”, añade Fachado.
El gran peligro reside en que muchas direcciones IP comprometidas se convierten en ‘redes zombi’, a partir de las cuales se lanzan ofensivas contra otros sistemas en todo el mundo. Esto significa que un equipo infectado no solo sufre el ataque, sino que se convierte en parte de la infraestructura criminal sin que su propietario lo sepa, amplificando el impacto global.
Entre los objetivos más frecuentes destacan las plataformas de escritorio remoto y los servicios SQL abiertos sin protección, que concentran el 75% de los ataques detectados. Ante este escenario, i3e recomienda extremar la seguridad en la elección de proveedores cloud y aplicar protocolos de protección en entornos remotos. “La prevención es clave, ya que un servidor víctima de un ciberataque se convierte en un trampolín para llegar al siguiente”, concluye Fachado.

