- La infraestructura obsoleta de gran parte del parque hotelero nacional está mermando la rentabilidad, la experiencia del huésped y los objetivos de sostenibilidad, según Johnson Controls.
- Siete de cada diez establecimientos presentan deficiencias en el control de sus sistemas de climatización, que representan hasta el 60% de su consumo energético total.
- La inversión en tecnología integrada tiene un retorno medio de ocho meses, con beneficios que pueden alcanzar los 11 millones de dólares en tres años, según ForresterConsulting.
El sector hotelero español vive una paradoja: los ingresos crecen, pero el beneficio bruto cae porque los costes operativos -energía y personal, principalmente- aumentan a mayor velocidad. Y es que cerca del 30% de los aproximadamente 16.700 hoteles operativos en España se inauguraron en los años 90, con sistemas que no se comunican entre sí, no aprenden y no anticipan.
“La digitalización de las operaciones hoteleras, la modernización de la climatización y la gestión activa de la demanda energética se están consolidando como palancas con importantes beneficios económicos y medioambientales para los hoteles”, señala David García López, Director Comercial de Controls para Iberia en Johnson Controls, líder tecnológico mundial en eficiencia energética, descarbonización, gestión térmica y rendimiento para operaciones de misión crítica.
La compañía ha identificado los cinco problemas tecnológicos que están mermando ‘silenciosamente’ la rentabilidad del sector hotelero español, que opera en gran medida con infraestructuras diseñadas para otra era: sin sensores inteligentes, sin integración de sistemas y sin capacidad de anticiparse a los problemas antes de que afecten al huésped.
- Climatización: el mayor coste y el mayor margen de mejora. Los sistemas HVAC concentran entre el 40% y el 60% del consumo energético de un hotel, pero en la mayoría de establecimientos funcionan ‘a ciegas’: sin saber si las habitaciones están ocupadas, sin adaptarse a la demanda real ni anticiparse a los picos de uso. La solución no pasa por sustituir todos los equipos, sino por dotarles de inteligencia: sensores de ocupación, algoritmos predictivos y control proporcional son capaces de reducir el gasto energético hasta un30%y las emisiones de carbono hasta un40%.
- Sistemas aislados, el problema del mantenimiento reactivo. Un hotel medio puede tener hasta seis sistemas de distintos proveedores incapaces de comunicarse entre ellos. Si algo falla, el equipo reacciona muchas veces cuando el huésped ya tiene un problema. La integración en una arquitectura unificada con protocolos abiertos transforma esa dinámica: el mantenimiento predictivo puede detectar fallos anticipadamente y acelerarlos tiempos de respuesta en un 85%. Según un estudio independiente deForresterConsulting, la inversión en la plataforma de integración OpenBlue de Johnson Controls tiene un retorno medio de ocho meses, con beneficios que pueden alcanzar los 11 millones de dólares en tres años.
- Experiencia del huésped personalizada. Sin automatización, cada estancia comienza desde cero. El huésped reconfigura manualmente el entorno de la habitación y los sistemas no se adaptan a su presencia ni a su ausencia. Los Sistemas de Gestión de Habitaciones (GRMS) de Johnson Controls, integrados con su sistema de automatización Metasys, permiten pre-acondicionarlos espacios antes de la llegada, recordar las preferencias de visitas anteriores y apagar automáticamente todos los sistemas al realizar el check-out. El resultado: hasta un 50% de ahorro energético en habitaciones y hasta un 60% en ventilación e iluminación.
- Seguridad: de la reacción a la anticipación. Alarmas de incendio sin monitorización remota, videovigilancia sin análisis automático, sistemas de evacuación sin coordinación: así operan aún muchos hoteles españoles ante una emergencia. Según un estudio de Forrester Consulting, el 70% de los encuestados consideran que un sistema de alertas optimizado y en tiempo real les habría ayudado a reducir significativamente o por completo los daños causados por los incidentes más graves o disruptivos a los que se ha enfrentado su organización.
- Descarbonización: convertir la obligación en ventaja competitiva. La huella de carbono ha dejado de ser un indicador interno para convertirse en un argumento de venta frente a huéspedes, tour operadores e inversores. Sin embargo, la mayoría de hoteles aún gestionan sus datos de consumo en hojas de cálculo manuales, sin capacidad de reporting ESG ni de cumplimiento normativo. Las organizaciones que han dado el paso hacia bombas de calor de alta eficiencia han logrado reducciones de costes energéticos de hasta un 53%y de emisiones de CO2 de hasta un 60%frente a las calderas degas.
“En el sector hotelero, la eficiencia energética y la descarbonización ya no son una obligación regulatoria, sino una ventaja competitiva real. Johnson Controls acompaña a los hoteles a lo largo de todo el proceso: desde una auditoría energética inicial hasta la implementación modular de soluciones -sin detener la operativa- y la optimización continua desde nuestro Centro de Operaciones Remotas. El modelo Energy-as-a-Service permite además acceder a esta transformación sin necesidad de grandes inversiones de capital iniciales”, concluye García López.

