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El 83,5% de la población ya usa la banca digital y cada vez se siente más segura haciéndolo, según la AEB y CECA. La incidencia del martes coincide con el Mes Europeo de la Ciberseguridad. 

Miguel Ortega Haro, director de Procesos y Seguridad de cdmon, recuerda que la seguridad al 100% no existe y defiende invertir en sistemas redundantes y bien protegidos para que un fallo técnico no deje a los usuarios sin servicio.

Revolut, el neobanco británico con unos 6,5 millones de clientes en España, estuvo varias horas fuera de servicio el martes 20 de octubre. Un corte eléctrico en un centro de datos de Google Cloud en Londres dejó a usuarios de media Europa sin poder pagar con tarjeta, hacer transferencias o entrar en la app. La entidad insistió en que “el dinero y los datos de nuestros clientes están completamente seguros” y hoy ha avisado por correo de que algunos pagos de esas horas tardarán unos días en reflejarse en el saldo. Revolut no tiene oficinas bancarias en España: opera con IBAN español a través de una sucursal de su banco lituano y su presencia física se reduce a 122 cajeros propios.

Una confianza que sigue creciendo

Según el estudio de tendencias de banca minorista de Oliver Wyman, con cerca de 5.000 clientes encuestados en nueve países europeos, el 54% de los españoles considera que los bancos exclusivamente digitales protegen igual o mejor que los tradicionales, la cifra más alta de Europa (media del 49%). El 59% guardaría la mayor parte de sus ahorros en uno de ellos. Eso sí, el 91% sigue dando importancia a tener oficinas.

El estudio de opinión sobre ciberseguridad elaborado por Sigma Dos para la AEB y CECA, presentado en marzo, apunta en la misma dirección: el 83,5% de la población usa la banca digital, los que se sienten seguros haciéndolo han crecido casi cinco puntos desde 2023 y los encuestados ponen un 7,3 sobre 10 a los bancos en protección de datos personales.

Para Miguel Ortega Haro, director de Procesos y Seguridad de cdmon, esa confianza tiene base: “hoy pagamos e invertimos desde el móvil con una protección que hace diez años no existía, con autenticación reforzada y cifrado en cada operación. Una caída como la del martes afecta al acceso, y conviene separarla de un ciberataque: el dinero y los datos pueden estar a salvo aunque durante unas horas no se pueda llegar a ellos”.

Eso no significa que haya sistemas infalibles: “la seguridad al 100% no existe, ni en un banco digital ni en uno tradicional, que también depende de servidores y redes. En entidades de este tamaño la seguridad tiene que ir por delante de la comodidad, y eso obliga a invertir en redundancia, en monitorización continua y en planes para que, si algo falla, falle sin exponer datos”.

En pleno Mes Europeo de la Ciberseguridad

La caída coincide con el Mes Europeo de la Ciberseguridad, la campaña que la agencia europea ENISA coordina cada octubre y que este año se centra en el phishing, el fraude y las estafas con inteligencia artificial. Según el mismo estudio de Sigma Dos, el 65% de los españoles ha recibido correos o SMS fraudulentos y más de un tercio de los jóvenes de 18 a 29 años cree, erróneamente, que su banco puede pedirle claves por SMS, correo o WhatsApp.

Ortega Haro avisa de que los incidentes con tanta repercusión son terreno abonado para los estafadores: “después de una caída mediática siempre aparecen mensajes falsos que ofrecen reembolsos o piden ‘verificar’ la cuenta. Ningún banco pide claves por SMS ni por correo. Si llega un mensaje así, lo seguro es entrar directamente en la app oficial y no pulsar ningún enlace”.

La lección sirve también para cualquier empresa que venda o cobre por internet, añade: “falló una sola zona de un solo proveedor y el efecto llegó a bancos y empresas de varios países. Repartir los servicios en más de una ubicación, no depender de un único punto para el DNS y el dominio y guardar copias de seguridad fuera de la infraestructura principal está al alcance de cualquier pyme”.

www.cdmon.com