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  • Una brecha crítica emerge en los resultados de la IA: solo el 30 % de las organizaciones encuestadas percibe un impacto en la generación de nuevos ingresos.

La mayoría de las organizaciones ha superado ya la fase de experimentación con la inteligencia artificial, pero pocas están logrando extraer todo su valor. Una nueva investigación de Harvard Business Review Analytic Services, patrocinada por Appian, revela que, aunque el 59 % de las organizaciones (que están avanzando con la IA en mayor o menor medida) ya tiene proyectos de IA en producción, la mayoría se centra actualmente en mejoras incrementales orientadas a la eficiencia y la productividad, más que al crecimiento de los ingresos.

Cabe destacar que la IA tiene un mayor impacto en la mejora de la productividad que en la generación de crecimiento. Los encuestados señalaron que, entre las métricas de rendimiento de IA que sigue su organización, la mayoría observa mejoras en productividad (64 %) y eficiencia operativa (58 %), mientras que indicadores como nuevos flujos de ingresos (30 %) y el retorno de la inversión (ROI) (35 %) son los que menos probabilidades tienen de haber mejorado. Esto pone de manifiesto una importante oportunidad para que las organizaciones utilicen la IA como palanca para lograr resultados empresariales más amplios y de crecimiento.

«Las empresas se encuentran en un punto de inflexión. En lugar de utilizar la IA únicamente para mejorar la productividad, las organizaciones deben evolucionar hacia un enfoque orientado al crecimiento del negocio. Ahí es donde entra Appian», afirmó Matt Calkins, CEO de Appian. «El verdadero potencial de la IA solo puede hacerse realidad cuando pasa de ser una herramienta aislada a convertirse en un trabajador integrado que impulsa los ingresos. Para lograrlo, los líderes deben priorizar la orquestación fundamental y los guardrails basados en reglas necesarias para aplicar la IA de forma segura en tareas de alto impacto».

La IA sigue estando fuera del flujo de trabajo

En la mayoría de las organizaciones, la IA se utiliza junto al trabajo, pero no integrada en la forma en que se realiza, lo que limita su capacidad para generar resultados empresariales de mayor nivel. Solo el 18 % de los encuestados afirma que la IA está integrada principalmente dentro de los flujos de trabajo, mientras que un porcentaje mayor (34 %) continúa utilizándola como herramientas independientes, en paralelo a los procesos y flujos de trabajo. Otro 34 % indica una combinación de ambos enfoques y el 12 % aún no utiliza la IA en procesos o flujos de trabajo.

La mayoría empieza a ver retornos de la IA, pero aún no a gran escala

La mayoría de los encuestados está obteniendo algún retorno de sus inversiones en IA, pero solo el 16 % afirma haber logrado un alto nivel de valor medible. La mayoría describe el impacto como moderado (33 %), leve (36 %) o sin valor medible (8 %). Aun así, las expectativas siguen siendo elevadas: el 86 % coincide en que su organización quiere obtener un mayor valor de negocio con la IA. Está claro que la IA está generando algunos resultados, pero traducirlos en un impacto empresarial significativo y escalable sigue siendo un reto.

La IA aporta más valor cuando se integra en los flujos de trabajo

A medida que las organizaciones avanzan en sus estrategias de IA, el valor está estrechamente ligado a la eficacia con la que la IA se integra en los flujos de trabajo y se aplica al trabajo operativo. Según los encuestados, el 71 % de las organizaciones que integran IA en sus procesos ha obtenido un valor sustancial o moderado de estos esfuerzos. En paralelo, aproximadamente tres cuartas partes declaran fuertes retornos derivados de la modernización de infraestructuras y sistemas heredados (76 %), la integración de fuentes de datos (75 %) y la orquestación de procesos y flujos de trabajo entre sistemas y aplicaciones (73 %).

Los sistemas heredados siguen limitando el impacto de la IA

Casi siete de cada diez encuestados (69 %) están de acuerdo en que los sistemas heredados están limitando su capacidad para escalar la IA en toda la empresa. Esto refuerza la necesidad de modernización y de una mejor integración entre sistemas y datos. Los datos aislados o de baja calidad (34 %), la falta de integración entre sistemas (31 %) y la escasez de talento o capacidades en IA (30 %) figuran también entre las barreras más citadas para integrar la IA en los flujos de trabajo.

La adopción de agentes de IA avanza lentamente en las operaciones principales

La investigación también pone de relieve diferencias en la aplicación de agentes de IA dentro de las organizaciones. Estas los están desplegando de forma más activa en áreas como el desarrollo de software (35 %), las operaciones de TI (31 %), marketing y ventas (26 %) y atención al cliente (25 %). En cambio, la adopción de agentes es mucho más limitada en áreas operativas clave como compras (9 %), fabricación (10 %) y la cadena de suministro (11 %), donde los procesos suelen ser más complejos y requieren un mayor control y coherencia. A medida que las organizaciones buscan ampliar el uso de la IA en estos entornos, la gobernanza se vuelve fundamental.

La mayoría de las organizaciones carece de las guardrails necesarias para escalar agentes de IA de forma segura

El 92 % de los encuestados coincide en que los agentes de IA necesitan guardrails basadas en reglas para operar de forma segura y eficaz, pero menos de la mitad (48 %) afirma que su organización tiene definidas dichas reglas (entre aquellas que ya utilizan, están considerando o explorando la agentic IA). A medida que las organizaciones exploran sistemas de agentic IA (actualmente utilizados por el 25 % de las organizaciones y en consideración por el 62 %), la necesidad de procesos y guardrails claramente definidos será aún más crítica. Sin estas protecciones, los agentes pueden actuar de forma impredecible entre sistemas, aumentando el riesgo de resultados no deseados.

El diseño de procesos emerge como la clave para desbloquear el valor de la IA

Aprovechar todo el valor de la IA y lograr un ROI sostenible exige replantear cómo se estructura y gobierna el trabajo. Según los encuestados, las organizaciones están poniendo cada vez más el foco en definir mejor las reglas y guardrails que debe seguir la IA (50 %), estandarizar procesos y flujos de trabajo entre funciones (49 %) e incrementar la coordinación interfuncional (47 %) para mejorar el éxito de las implementaciones de IA.

«Las organizaciones están adoptando la IA, pero muchas aún no la han integrado en los procesos clave que impulsan los resultados del negocio», señaló Alex Clemente, director general de Harvard Business Review Analytic Services. «Aquellas que logren integrar con éxito la IA en los flujos de trabajo estarán mejor posicionadas para obtener un valor real y significativo».

www.appian.com